Arte y más arte. ¿Es lo fácil ó lo difícil?
No entraremos a discutir la definición del arte, todos sabemos que su fin es expresar algo. Desde los griegos hasta la actualidad. A mí me gusta verlo desde el punto de origen -porque creo que hubo un origen- desde la existencia del Tiempo y del Verbo, lo cual afectó nuestra actualidad.
Toda creación pertenece a un autor. Pero no pensemos en el egoísmo, tratémoslo como los muralistas, que no pintaban para que sus obras estuvieran en las salas de los ricos, sino para el pueblo. ¿Ese es el fin de toda obra?
En lo que a mí respecta, el quehacer cinematográfico está dentro de mí. El pensar, imaginar, escribir, re-escribir, soñar, enfadarte, llorar, reír, son mi vida diaria. No es por mi talento, gracia o habilidad. Realmente no estoy capacitado para hacerlo. Pero tengo ideales.
El hacer cosas 10 veces mejor, implica ser 10 veces mejor. La distancia entre el 0 y el 10 pueden ser segundos, minutos, días, semanas, meses, años, pero debe ascender.
Cualquier trabajo artesanal requiere esfuerzo, pasión y perseverancia. Lo sé y lo veo en todos mis colegas; pintores, músicos, cineastas, animadores, editores, escritores y actores se mueven por algo mayor, algo interno. El arte es espiritual y la diferencia está en el espíritu.
“Emilia” finalizó su etapa de Post-producción en Diciembre del 2012. El primer cortometraje que hacemos -hablo en plural porque no estoy solo- viviendo todas las experiencias del rodaje, disfrutando, dudando, pero al final confíando en que el resultado sería bueno. No excelente, ni perfecto. Nadie es perfecto y no queremos ser nadie. Emilia tiene sus errores, los encontré después de verlo 5 veces. Con todo y sus errores de luz, ya que en exteriores es difícil controlarla sin equipo de iluminación, y la discontinuidad, sigo amando el proyecto.
Desde el día en que la idea asaltó mi mente, hasta los 3 días de rodaje bajo el sol, respirando smog y escuchando gritos; pasando por las semanas de edición en un instituto del cual no soy alumno; dejándolo en manos de mi editor para yo viajar hacía Morelia; las conversaciones para negociar un screening en algún complejo; las dudas del éxito ó el fracaso; las lágrimas por el estancamiento; y la alegría de ver el corte final para después agradecer a Dios. Sólo faltaba el score, pasaron 2 meses para que eso fuera una realidad. Al principio la música no me gustaba, violaba la idea original. Algo que he aprendido es que debes ser fiel a la idea original. Es la sustancia. Mañana me entregan la música; y sólo me quedaba esperar.
Existen más ideas, proyectos dentro de mi cabeza.
Sueños e ilusiones.
Un impulso para filmar “Emilia” fue el que hubieran rechazado mi solicitud de inscripción al CUEC. Mi escuela ha sido la vida. Una vida abundante.
Al final Emilia encuentra el amor. Y toda obra tiene algo de su autor. Hay un verso en la biblia que dice: No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Claro que encontré el amor, hace tiempo. Buscar a quién amar es diferente, mejor dicho, decidir a quién amar.
La clave es esperar y no abandonar.
Esperé para Emilia y no abandoné. Esperaré para amar. Aún si ella está lejos de mí, esperaré y no abandonaré. Si la noche espera todo el día, ¿por qué no he de esperar yo también?. Al final, el hombre dispone en su corazón, pero Dios toma la decisión.